Dom. Jul 21st, 2024

El concepto de cloud computing se refiere a la realización de tareas en entornos de TI conocidos como nubes, las cuales permiten compartir recursos de manera flexible en una red. Es importante destacar que el cloud computing y las nubes en sí mismas no son tecnologías específicas

El cloud computing es una acción: es la función que se encarga de ejecutar determinada carga de trabajo en una nube.

Las nubes son entornos donde se lleva a cabo la ejecución de aplicaciones.Las tecnologías, en cambio, son componentes que consisten en sistemas de software y hardware utilizados para crear y utilizar las nubes.

Tipo de nubes: públicas, privadas, híbridas y multiclouds

En el pasado, la distinción entre nubes públicas, privadas, híbridas y multicloud se basaba en la ubicación y propiedad. Sin embargo, en la actualidad esto no es tan simple. Por lo tanto, al definir los principales tipos de nube, debemos tener en cuenta que es más relevante pensar en el futuro. Es decir, las explicaciones basadas en el pasado pueden no determinar cómo se utilizarán las nubes en el futuro.

Proceso de creación de una nube

No existe una única e ideal infraestructura o arquitectura de nube. Todas las nubes requieren sistemas operativos, como Linux®, pero la infraestructura de la nube puede incluir diferentes sistemas de software y servidores dedicados, de virtualización o de contenedores que permiten extraer, agrupar y compartir recursos escalables en una red. Por lo tanto, es más apropiado definir las nubes por sus funcionalidades en lugar de por su composición. Puede considerar que ha creado una nube si ha configurado un sistema de TI con las siguientes características:

Otras máquinas tienen acceso a través de una red. La nube contiene un almacenamiento de recursos de TI. Puede ser desplegada y adaptada rápidamente.

Puede diseñar una nube privada por su cuenta o utilizar una infraestructura de nube predefinida, como OpenStack®. Hay miles de proveedores de nube en todo el mundo. Estos son algunos de los más conocidos:

Amazon Web Services (AWS)Google CloudIBM CloudMicrosoft Azure

La creación de una estrategia de nube híbrida requiere cierto nivel de portabilidad, organización y gestión de las cargas de trabajo. Las interfaces de programación de aplicaciones (API) y las redes privadas virtuales (VPN) son las formas estándares para crear estas conexiones. Muchos de los principales proveedores de nube incluso ofrecen a los clientes una VPN preconfigurada como parte de sus paquetes de suscripción:

Google Cloud ofrece conexión dedicada (Dedicated Interconnect).

Amazon Web Services ofrece Direct Connect.Microsoft Azure ofrece ExpressRoute.OpenStack ofrece OpenStack Public Cloud Passport.

Otra forma de crear una nube híbrida es simplemente ejecutar el mismo sistema operativo en todos los entornos y desarrollar aplicaciones en la nube basadas en plataformas de contenedores que las gestione un motor de organización universal como Kubernetes. El sistema operativo extrae todo el hardware, mientras que la plataforma de gestión extrae todas las aplicaciones. De esta manera, puede implementar casi cualquier aplicación en prácticamente todos los entornos sin tener que renovar la aplicación, volver a capacitar al personal, dividir la gestión ni sacrificar la seguridad.

Automatización en una nube híbrida

Las nubes híbridas, al depender de la infraestructura virtual, presentan desafíos en términos de autoservicio, control y cumplimiento normativo, gestión de recursos, control financiero y planificación de capacidad. Para abordar esto, las herramientas de automatización y gestión de la nube son fundamentales, ya que brindan mayor visibilidad y supervisión en estos recursos diversos.

Asimismo, automatizar los recursos en todos los entornos ahora es posible gracias a las tecnologías de automatización actuales, como Red Hat® Ansible® Automation Platform. La incorporación de las funciones modernas de automatización a los entornos multicloud disminuye la complejidad del entorno y mejora la seguridad de la nube y el desempeño de las cargas de trabajo para las aplicaciones tradicionales y las desarrolladas en la nube.